Consiste en eliminar parte de los pámpanos y los brotes de la cepa para asegurar un mejor equilibrio entre la parte vegetativa y el fruto.
Favorece la aireación y la insolación de la uva y de los pámpanos, indispensables para una buena maduración de la uva.
Reduce el riesgo de desarrollo de enfermedades y la propagación de plagas.